
Uno de los integrantes de la banda, en el momento de su detención, mientras intentaba alejar a los polis. Nótese la cara de m'anpillau
La policía de Praia de Beluso detuvo ayer a una banda supuestamente implicada en unas cienmil estafas a personal de buceo y otros quehaceres subacuáticos. Al parecer, la banda, compuesta por 15 calarmares gigantes, de un tamaño entre dos y quince metros, se hacía llamar Krake.
El modus operandi de la banda era relativamente simple: primero se acercaban amigablemente a sus víctimas y tras unos días de amistad, les proponían echarse un mus. Confiaban a la vícitima en partidas de perra chica hasta que la propia víctima, ciega de autoconfianza y avaricia, proponía poner dinero en la arena. Entonces los calamares gigantes desvalijaban a sus víctimas dejándoles literalmente en bolas.
La banda ha sido detenida gracias a la cooperación de El Instituto Oceanológico, que recibió una llamada anónima alertando de la existencia y localización de la banda.
Agencia ÆBE